Más allá de una gran planicie con elementos horizontales, se habla de una ciudad con un gran deterioro que al mirarla se ve un gran desorden y una mala plantación en los sectores y una mezcla de factores que ayudan al detrimento. El proceso de deterioro en que entra una zona urbana es consecuencia de la insuficiencia de la infraestructura de servicios públicos, la accesibilidad vehicular y peatonal y el espacio público necesario cuando una población sobrepasa el umbral en su capacidad de sustentación.
A partir de 1970 la construcción en Bogotá tuvo un gran auge debido a la buena economía que se estaba viviendo. En esa época el gobierno Nacional estaba bajo el mandato de Misael Pastrana, el cual tenía como asesor económico al señor Lauchlin Currier quien implemento la ley que estableció la UPAC (“Unidad de poder adquisitivo constante. Unidad de cuenta que permite realizar operaciones de crédito hipotecario a largo plazo a través de ajustes de valor de acuerdo con la capacidad adquisitivo de la moneda legal. Su valor se modifica de acuerdo con la variación resultante del promedio del Índice Nacional de Precios al Consumidor. Esta unidad se trabaja dentro del sistema de valor constante. Unidad de poder adquisitivo constante.”[1]) El cual fue establecido como el motor del desarrollo económico, debido a los préstamos o créditos hipotecarios por parte de las corporaciones. Esta fue, en parte, responsable de la construcción de viviendas en el norte de la ciudad y del olvido del plan de renovación de vivienda en el centro de la ciudad.
Luego en 1968, bajo la alcaldía de Virgilio Barco se establecieron normas urbanísticas en donde permitía las construcciones en altura en los barrios residenciales. Esta norma lo que permitió fue el englobe de lotes para así lograr crear terrenos propios para hacer edificaciones de grandes alturas. Estos fue también la búsqueda de protección contra el ambiente de inseguridad que se estaba viviendo en el país desde la década de los años cincuenta.
Un gran punto a favor de estas construcciones en altura es la gran rentabilidad el cual genero que el valor de la tierra fuera re evaluada, debido a la gran demanda que se estaba presentando y hubiera un incremento creando así que las personas se lucraran del negocio de la construcción. Fue así que por culpa de la ambición se poblara los barrios con muchas construcciones de este tipo generando un aumento en la densidad de la población, causando así un deterioro a la ciudad debido a que no se podía suplir todas las necesidades de las personas por la sobre población de los sectores.
“El auge de la construcción de vivienda en altura vino acompañado de un aumento considerable de la población en muchas áreas tradicionales en donde no se había previsto una adecuada accesibilidad, ni para el flujo vehicular, ni para la prestación de servicios públicos o la provisión de zonas verdes.” [2]
Dicho deterioro se podría cuestionar como perdida o como disminución de las condiciones sanas de un lugar dentro de un contexto físico, ambiental, económico y social el cual esta íntimamente ligado a la calidad de vida lo cual se tiene que ver lo que se entiende por este termino. La calidad de vida en término de ciudad va proporcionada con la posibilidad que existe para que en ella las personas puedan satisfacer sus necesidades básicas. Según la Organización Mundial de la Salud, la calidad de vida es
“la percepción que un individuo tiene de su lugar en la existencia, en el contexto de la cultura y del sistema de valores en los que vive y en relación con sus expectativas, sus normas, sus inquietudes. Se trata de un concepto muy amplio que está influido de modo complejo por la salud física del sujeto, su estado psicológico, su nivel de independencia, sus relaciones sociales, así como su relación con los elementos esenciales de su entorno“.[3]
[1] TOMADO DE LA PAGINA: http://www.businesscol.com/productos/glosarios/economico/glossary.php?word=UPAC
[2] TOMADO DE: Semblanza de Alberto Manrique Martín, ingeniero y arquitecto/ Edición PROA 1985/ pag 11.
[3] TOMADO DE: http://www.eumed.net/cursecon/libreria/2004/hjmc/2a.htm